La gimnasia acrobática fue mi pasión durante muchos años. Es un deporte de equipos, algo muy parecido al acrosport, y se compone de portores y un ágil, que forman figuras de equilibrio y dinámicas. Entré en el club Flic Flac de Vigo en 2012 y poco a poco fui subiendo de nivel hasta llegar al equipo de competición. Esto supuso un cambio muy grande en mi vida porque entrenaba 3 horas al día todos los días de la semana. Mi mejor año deportivo fue 2014, cuando cursaba en cuarto de la ESO. Durante una concentración de gimnasia en Valencia, donde me seleccionaron para el mundial. ¡Si, para el campeonato del mundo! Esa temporada mi trío y yo habíamos quedado campeonas gallegas, de España y de un campeonato internacional de Portugal, pero lo más emocionante fue, sin duda, ir al mundial, que se celebró en Paris. Cuando empecé primero de bachiller, me cambiaron el equipo. Seguía estando en el equipo de competición, pero con unas compañeras nuevas. Ese invierno, las tres trabajamos en un circo situado en Coya como acróbatas. Fue una experiencia increíble.